Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se supo inmediatamente, hasta en las últimas filas de la multitud, que Defarge había saltado la barandilla y la mesa y había dado un abrazo mortal al desventurado Foulon, y que madame Defarge había seguido a su marido y había puesto la mano en una de las cuerdas que lo ataban. Jacques tercero y la Venganza no habían tenido aún tiempo de acercarse, y los hombres que estaban en las ventanas tampoco habían podido saltar a la sala, cuando los gritos de: «¡A los faroles, a los faroles!» ya resonaban y se propagaban por toda la ciudad.

Lo arrojan al suelo, lo llevan a rastras a la escalera, de rodillas, sobre las manos, boca arriba, boca abajo, le pegan y le lanzan a la cara puñados de heno y de paja. El desventurado, pálido y sin aliento, con el rostro y las manos ensangrentadas, suplica, implora o, levantándose con un supremo esfuerzo cuando retroceden para mirarlo, lucha con desesperación. Finalmente, arrastrado como un madero a través de millares de piernas, lo llevan a una esquina inmediata donde se balancea un farol.

012.jpg




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker