La tienda de antiguedades

La tienda de antiguedades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»A través de toda la miseria que siguió a aquella unión, de todos los desdenes y reproches no merecidos, de toda la pobreza que él le hizo pasar y de todas las luchas de la vida cotidiana (esas luchas demasiado mezquinas para contarlas, pero terribles de soportar), ella lo soportó todo con la mayor devoción y la mejor disposición, como sólo las mujeres pueden hacerlo. Sus medios de subsistencia se agotaron, y su padre se vio prácticamente obligado a mendigar por causa del marido y se convirtió en testigo cotidiano (pues vivían bajo el mismo techo) de los malos tratos y desdicha de la hija, la cual nunca se quejó de su suerte, pensando siempre en su marido. Paciente, y sostenida por un fuerte afecto hasta el final, murió unas tres semanas después de su marido, dejando a su padre el cuidado de dos huérfanos: un niño de diez o doce años y una niña (¡aún en la cuna!) semejante en su desvalimiento, edad, figura y rasgos a su joven madre en el momento de morir.

»El hermano mayor, abuelo de estos dos niños, tenía el corazón destrozado; se sentía menos aplastado y vencido por el peso de los años que por el dolor inconmensurable que lo embargaba. Con lo que le quedaba de su hacienda, empezó a comerciar, con cuadros al principio y después con antigüedades. La afición a tales cosas, que conservaba desde niño y no había dejado de cultivar, le sirvió para subsistir de manera un tanto penosa y precaria.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker