La tienda de antiguedades
La tienda de antiguedades Hubo un punto sobre el que el señor Swiveller juzgó innecesario extenderse, a saber, sobre el modesto trago que, a causa de su fuerza intrínseca y de haberlo tomado inmediatamente después de la moderada pócima ingerida en el almuerzo, le produjo una ligera fiebre, obligándole a beber dos o tres tragos moderados en la taberna durante el transcurso de la tarde.