Esperando al diluvio
Esperando al diluvio Y entonces, en 1983, llegó la noticia. Un asesinato en Bilbao. Una mujer, estrangulada con su propia ropa, abandonada en un callejón. Las mismas marcas. El mismo método. Noah vio la noticia en el periódico y supo, con una certeza brutal, que John Biblia había vuelto.
Los médicos le dijeron que no debía viajar. Sus jefes le advirtieron que no tenía jurisdicción en España. Pero Noah no escuchó. Empacó su maleta, guardó su placa y su pistola, y tomó el primer avión a Bilbao.
La caza había comenzado de nuevo.
Bilbao lo recibe con el peso sofocante del verano de 1983. El calor se adhiere a la piel como una advertencia, el cielo cargado de humedad promete tormenta. Pero Noah Scott Sherrington no ha venido por el clima.
Ha venido por John Biblia.
La primera noche camina por la ciudad , siguiendo el eco de su instinto. La vieja orilla de la ría, las calles del Casco Viejo, los bares llenos de humo y conversaciones en voz baja. Su español es torpe, pero entiende lo suficiente para captar la tensión en el aire. Hay algo que hierve en Bilbao, algo más que el asesino que busca .
