Crimen y Castigo
Crimen y Castigo «¡Mira, el Palacio de Cristal! Rasumikhine me hablaba de él no hace mucho. Pero ¿qué es lo que yo querÃa hacer? ¡Ah, sÃ! Leer… Zosimof ha dicho que leyó en la prensa… »
‑¿Me dará los periódicos? ‑preguntó entrando en un salón de té espacioso, bastante limpio y que estaba casi vacÃo.
Sólo habÃa dos o tres clientes tomando el té y, en un departamento algo lejano, un grupo de cuatro personas que bebÃan champán. Raskolnikof creyó reconocer a Zamiotof entre ellas, pero la distancia le impedÃa asegurar que fuese él.
«¡Bah, qué importa!», pensó.
‑¿Quiere usted vodka? ‑preguntó el camarero.
‑Tráeme té y los periódicos, los atrasados, los de estos últimos cinco dÃas. Te daré propina.
‑Gracias, señor. Aquà tiene los de hoy, de momento. ¿Quiere vodka también?