Crimen y Castigo
Crimen y Castigo »Le ruego que salude en mi nombre, con toda devoción, a Avdotia Romanovna y que acepte el respeto más sincero de su fiel servidor.
»LUJINE.»
‑¿Qué debo hacer, Dmitri Prokofitch? ‑exclamó Pulqueria Alejandrovna casi con lágrimas en los ojos‑ ¿Cómo voy a decir a Rodia que no venga? Él nos pidió insistentemente que rompiéramos con Piotr Petrovitch, y he aquà ahora que Piotr Petrovitch me prohÃbe que vea a mi hijo… Pero si yo le digo a Rodia esto, él es capaz de venir ex profeso. ¿Y qué ocurrirá entonces?
‑Haga usted lo que Avdotia Romanovna juzgue más conveniente ‑repuso Rasumikhine en el acto y sin la menor vacilación.