Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑¿Conque ya le han hablado de eso? En verdad, es muy comprensible. Pues bien, en cuanto a lo que acaba usted de decir, sólo puedo responderle que tengo la conciencia completamente tranquila sobre ese particular. Es un asunto que no me inspira ningún temor. Todas las formalidades en uso se han cumplido del modo más correcto y minucioso. Según la investigación médica, la muerte obedeció a un ataque de apoplejÃa producido por un baño tomado después de una copiosa comida en la que la difunta se habÃa bebido una botella de vino casi entera. No se descubrió nada más… No, no es esto lo que me inquieta. Lo que yo me preguntaba mientras el tren me traÃa hacia aquà era si habrÃa contribuido indirectamente a esta desgracia… con algún arranque de indignación, o algo parecido. Pero he llegado a la conclusión de que no puede haber ocurrido tal cosa.
Raskolnikof se echó a reÃr.
‑Entonces, no tiene usted por qué preocuparse.