Crimen y Castigo

Crimen y Castigo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

‑No esperaba usted mi visita, ¿verdad, Rodion Romanovitch? ‑dijo alegremente Porfirio Petrovitch‑. Hace mucho tiempo que quería venir a verle. Ahora, al pasar casualmente ante su casa, me he preguntado: «¿Por qué no subes un momento?» Ya veo que iba usted a salir; pero no tema, que sólo le distraeré el tiempo que dura un cigarrillo. Es decir, si usted me lo permite.

‑¡Pues claro que sí! Siéntese, Porfirio Petrovitch, siéntese.

Y Raskolnikof ofreció una silla a su visitante, tan amable y sereno, que él mismo se habría sorprendido si se hubiera podido ver en aquel momento. No había quedado en él ni rastro de inquietud. Es el caso del hombre que cae en poder de un bandido y, después de pasar media hora de angustia mortal, recobra su sangre fría cuando nota la punta del puñal en la garganta.

Raskolnikof se sentó ante Porfirio Petrovitch y le miró a la cara. El juez de instrucción guiñó un ojo y encendió un cigarrillo.

«¡Vamos, habla! ‑le incitó Raskolnikof mentalmente‑. ¿Por qué no empiezas de una vez?»


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker