Diario de un escritor
Diario de un escritor En cuanto a la perspicacia y la rapidez de reflejos de los alemanes, temas que me han venido a la cabeza al hablar de su forma de trabajar, existen opiniones encontradas. Los franceses, que nunca han sentido la menor estima por los alemanes, los han encontrado siempre y los siguen encontrando un poco cortos de ingenio, aunque no tontos. Perciben en el espÃritu alemán una especie de tendencia, en todo momento y circunstancia, a evitar una aproximación directa, y, por el contrario, un deseo constante de recurrir a algo intermedio, a hacer de una sola cosa algo binario, que contenga dos partes diferenciadas. En cuanto a nosotros, los rusos, la torpeza y embotamiento de los alemanes siempre ha dado lugar a multitud de anécdotas, a pesar de todo el respeto que nos merece su cultura. Pero en mi opinión los alemanes tienen una personalidad muy fuerte, un carácter nacional demasiado marcado, incluso altanero, que a veces choca hasta el extremo de causar indignación y que puede llevar a extraer conclusiones erróneas sobre ellos. No obstante, en la vida diaria, sobre todo en el caso de un extranjero recién llegado a Alemania, el alemán puede causar al principio una impresión extraña.