Diario de un escritor
Diario de un escritor Es una apreciación totalmente justa, pero es posible, y hasta probable, que en su nota sólo se estuviera refiriendo a sà mismo: «Ni he robado ni he tenido intención de robar». Pero otros pudieron hacerlo.
—Es de todo punto imposible —me objetarán—. ¡Si permitió que otros robaran y, sabiéndolo, no dijo nada en su condición de albacea, entonces también él robó! El general Hartung no podÃa ignorar que entre una cosa y otra no hay ninguna diferencia.