El diario de Raskolnikov

El diario de Raskolnikov

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Iliá Petróvich —empezó el jefe, pero desistió en seguida del inútil intento de tranquilizar al oficial furioso.

Por lo que a la señora tan mal tratada se refiere, entróle al principio un violento temblor. Pero luego, de un modo admirable, a proporción que caían sobre ella insultos cada vez más gordos, fue poniendo una cara cada vez más amable; de segundo en segundo se fue volviendo más atenta y hasta empezó a poner de manifiesto cierta coquetería. Hubiérase dicho que aquellas injurias le proporcionaban un deleite. Inclinóse otra vez y aguardó pacientemente a que llegase el turno para hablar.

—En mi casa no ha habido ninguna riña, señor capitán, ni ningún escándalo.

Se expresaba bien en ruso, pero con marcado acento alemán y muy aprisa.

—Los señores llegaron allá a eso de las dos, señor capitán... Yo quiero explicárselo a usted todo, señor capitán... Yo no tengo la culpa de nada, ni tampoco mis mujeres, pues mi casa es una casa decente, señor capitán, y sólo la frecuentan señores distinguidos. Yo no tolero escándalos en mi casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker