El doble

El doble

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO II DE CÓMO ENTRÓ EL SEÑOR GOLIADKIN EN CASA DE KRESTIÁN IVÁNOVICH. DE QUÉ HABLÓ PRECISAMENTE CON ESTE; CÓMO DESPUÉS ROMPIÓ A LLORAR; CÓMO DESPUÉS DEMOSTRÓ CLARAMENTE QUE NO CARECE DE UNAS CUANTAS Y HASTA MUY IMPORTANTES VIRTUDES NECESARIAS EN LA VIDA PRÁCTICA, Y QUE ALGUNAS PERSONAS SABEN A VECES AGASAJARTE CON CARAMELITOS, COMO DICE EL REFRÁN; CÓMO POR ÚLTIMO PIDIÓ PERMISO PARA RETIRARSE Y, OBTENIÉNDOLO TRAS MUCHO ROGAR, SALIÓ, DEJANDO ASOMBRADO A KRESTIÁN IVÁNOVICH. OPINIÓN DEL SEÑOR GOLIADKIN SOBRE KRESTIÁN IVÁNOVICH

El doctor en medicina y cirugía Krestián Ivánovich Rutenspitz, hombre muy saludable aunque ya entrado en años, con unas cejas y patillas espesas y entrecanas, una mirada expresiva y chispeante que, al parecer, ahuyentaba por sí sola todas las enfermedades y, por último, una condecoración importante, estaba sentado esa mañana en el cómodo sillón de su consultorio bebiendo el café que le había servido su esposa, fumando un cigarro y prescribiendo de cuando en cuando recetas a sus pacientes. Tras recetar un último frasquito a un viejecillo que padecía de hemorroides y despedirlo por una puerta lateral, Krestián Ivánovich se sentó a la espera de la siguiente consulta. Entró el señor Goliadkin.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker