El idiota
El idiota Digamos de paso que se prescindió de todo lo relativo al posible enlace de Totsky con Alejandra Ivanovna. Los conciliábulos previos no siguieron adelante y Atanasio Ivanovich no formuló ninguna petición en regla. Sin hablar de ello apenas, sin disputas, ambas partes desecharon el proyecto, lo cual vino a coincidir con la partida de Michkin a Moscú. La ruptura del planeado enlace había sido una de las causas del malhumor predominante en la familia Epanchin, pese a que la madre se declaró muy contenta de lo ocurrido. Y aunque el general reconocía que en aquel caso podían formularse ciertas censuras contra él, tardó mucho tiempo en consolarse de la pérdida de Totsky. «¡Un hombre con esa inteligencia y con tanto dinero!», decía. A poco de esto, el general supo que Totsky había quedado rendido en las redes de una francesa perteneciente a la alta sociedad de su país, una marquesa «legitimiste», con la que Atanasio Ivanovich se proponía casarse dentro de corto plazo, pensando marchar a París y después a Bretaña. «Es hombre perdido para nosotros», sentenció el general, al enterarse.