El idiota
El idiota Las letras N. F. B.
quiso en su escudo trazar
con sangre, a su puro amor
y a un dulce sueño leal.
Y cuando en la Palestina
pronunciaba, al pelear,
cada paladín el nombre
de su adorada beldad,
Lumen coeli, sancta Rosa
solía el hidalgo clamar
y el fuego de su amenaza
aterraba al musulmán.
Vuelto a su antiguo castillo,
cual a un retiro claustral,
silencioso, triste y loco
expiró en su soledad…