El idiota
El idiota Sabido es que el público que acude a oír la banda en Pavlovsk los días laborables es más «selecto» que el de los domingos o días festivos, en los cuales afluyen desde San Petersburgo visitantes «de todas clases». Las señoras, los días laborables, aparecen vestidas con elegancia. Se considera distinguido congregarse allí en torno a la música. La banda es acaso la mejor de las de su estilo en Rusia y a menudo toca partituras nuevas. Las leyes de la corrección se observan estrictamente, aunque todos estén allá, en cierto modo, como en familia. Quienes veranean en Pavlovsk van en gran número a oír la música; pero no tanto por la música en sí como por encontrar a sus amigos. Son poco frecuentes las escenas desagradables, aunque no dejen de ocurrir alguna vez que otra; incluso los días laborables. Pero eso, ¿quién podría impedirlo?