El triton
El triton La gente comenzó a mostrar su incertidumbre y se negaba a creer lo que habÃa visto con sus propios ojos —los hombres, por supuesto—, mientras que las damas insistÃan en que era un genuino tritón, exactamente semejante a los de los relojes de bronce para mesa. Algunos declararon que debÃa haber sido cierto Pierre Bobo el que surgió de las ondas, en plan de calaverada. Resulta innecesario decir que esta teorÃa no era estancamente impermeable, pues Pierre Bobo hubiera salido a la superficie con su chaqué…, y sus impertinentes, aunque se le mojaran. Por otra parte, el tritón era exactamente igual que las estatuas antiguas, es decir, no llevaba vestigio de ropa. Pero pronto aparecieron los escépticos que sostenÃan que todo el asunto no era más que una alegorÃa polÃtica, conectada de cerca con la cuestión del Cercano Oriente que se acababa de resolver entonces en el Congreso de BerlÃn.