Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Y qué es lo que piensas, Natasha? ¿Acaso crees que ya nunca va a venir?

—Claro que va a venir —contestó, mirándome de un modo especialmente serio.

No le gustaba la celeridad de mis preguntas. Guardamos silencio, y seguimos paseando por la habitación.

—Te he esperado todo el rato, Vania —dijo con una sonrisa—. Y ¿sabes lo que he estado haciendo? Paseando de acá para allá, recitando poemas de memoria. ¿Recuerdas? La campanilla, el camino invernal: «Mi samovar hierve sobre la mesa de roble…»; solíamos leerlo juntos[30]:

Cesa la ventisca; la senda está iluminada,

la noche mira con millones de ojos turbios…

»Y luego:

De pronto oigo una voz apasionada

cantando a coro con la campanilla:

“¡Ah, algún día, algún día volverá mi amado

y posará su cabeza en mi pecho!

¡Esto no es vida! Cuando los rayos de la aurora

se ponen a jugar con la escarcha en el cristal,

mi samovar hierve sobre la mesa de roble

y la estufa chisporrotea, alumbrando en un rincón

la cama oculta tras la cortina de colores”…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker