Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Natasha, amiga mía, ya hablaremos de eso más tarde. Pero dime una cosa: ¿de verdad crees que tendrás fuerzas suficientes para romper con él? Mírate ahora, no pareces tranquila.

—¡Las… las tendré! —replicó con voz apenas audible—. ¡Haría cualquier cosa por él! ¡Daría mi vida por él! Pero ¿sabes, Vania?, no puedo soportar la idea de que esté ahora en su casa, sin acordarse de mí, sentado a su lado charlando y riendo, como solía hacer aquí, ¿recuerdas?… Estará mirándola a los ojos, siempre mira de esa manera, y seguro que ni se le pasa por la cabeza que yo estoy aquí en estos momentos… contigo.

Se calló, sin acabar de hablar, y me miró desesperada.

—Natasha, pero si hace un momento decías que…

—¡Nos separaremos los dos a la vez! —Me cortó con una mirada fulminante—. Tendrá mi bendición para hacerlo. Pero va a ser muy duro para mí, Vania, que él sea el primero en olvidarme. ¡Ay, Vania, qué suplicio! Ni yo misma me entiendo: ¡las cosas nunca ocurren como las habíamos pensado! ¿Qué va a ser de mí?

—¡Basta, basta, Natasha, cálmate!

—Y son ya cinco días en que cada hora, cada minuto… tanto si estoy dormida como despierta… no hago más que pensar en él, ¡en él! Mira, Vania, ¿por qué no vamos allí? ¡Acompáñame!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker