Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Al príncipe le toca arreglarlo todo —me apresuré a sugerir—. Tiene la obligación de reconciliarse con él, y entonces todo se arreglará.

—¡Ay, Dios mío! ¡Ojalá! ¡Ojalá! —exclamó suplicante.

—No te preocupes, Natasha, ya verás cómo todo se arregla. Todo irá bien.

Natasha me miró fijamente.

—¡Vania! ¿Qué piensas tú del príncipe?

—Si ha sido sincero, en mi opinión, es un hombre de una gran nobleza.

—¿Si ha sido sincero? ¿Qué quieres decir? ¿Es que ha podido no serlo?

—Eso me ha parecido —contesté. «Indudablemente, algo se le pasa por la cabeza —pensé—. ¡Qué raro!»

—Tú no hacías más que mirarle… tan fijamente…

—Sí, es un individuo algo extraño; esa impresión me ha dado.

—A mí también. Dice todo de una manera que… Estoy cansada. Anda, vete tú también a casa. Y mañana ven a verme, si puedes, antes que nadie. Y dime otra cosa: ¿tú crees que ha podido sentirse ofendido cuando le he dicho que me gustaría llegar a quererle cuanto antes?

—No… Ofendido ¿por qué?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker