Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Ah, desgraciada, sanguijuela, maldita piojosa! —gritaba la mujerona, soltando una retahíla de insultos, sin puntos ni comas en su mayoría, atragantándose al decirlos—. ¡Así me pagas todo lo que he hecho por ti, desharrapada! ¡La mando por unos pepinos y desaparece! El caso es que ya andaba yo con la mosca detrás de la oreja. ¡Ay, qué disgusto! ¡Mira que ayer ya tuve que darle una buena tunda, y hoy vuelve a las andadas! ¡Adónde irás tú, descastada, adónde irás! ¡Qué se te habrá perdido a ti por ahí! ¡Adónde irás tú, mal bicho, con esos ojos de rana! ¡Dime, dime adónde vas, asquerosa, si no quieres que te mate ahora mismo!

Entonces la señora, completamente fuera de sí, se lanzó sobre la pobre niña, pero, al ver que había otra mujer, una inquilina de la planta baja, mirando desde el zaguán, se paró en seco y, dirigiéndose a esa vecina, empezó a chillar en un tono aún más estridente que antes y a hacer aspavientos, como poniéndola por testigo del monstruoso crimen de su pobre víctima.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker