Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Filipp Filíppich, qué alegría! —balbuceó Sizobriújov, levantándose con aire satisfecho para ir a nuestro encuentro.

—¿Estabas bebiendo?

—Discúlpeme.

—No te disculpes e invita a los amigos. Hemos venido a divertirnos un rato en tu compañía. Traigo a otro invitado: es un amigo. —Maslobóiev me señaló.

—Encantado; quiero decir, que es un placer, señor… ¡Ji!

—¡Vaya, y a esto lo llaman champán! Parece sopa agria.

—Me ofende usted.

—O sea, que no te atreves a presentarte en Dussaud, ¡y para colmo invitas!

—Precisamente me estaba contando que ha estado en París —terció la mujer del funcionario—; ¡sin duda, mentía!

—Fedosia Titishna, me ofende usted. Claro que he estado. He viajado.

—¡Semejante palurdo en París!

—Claro que he estado. ¿Por qué no iba a poder? Karp Vasílich y yo nos hicimos notar allí. ¿Conocen ustedes a Karp Vasílich?

—¿Para qué quiero yo conocer a ese Karp Vasílich tuyo?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker