Humillados y ofendidos
Humillados y ofendidos —En general, de todo lo que conduce al progreso, al humanitarismo, al amor; hablamos de todo ello a propósito de las cuestiones actuales. Hablamos de la apertura, de las reformas que empiezan a introducirse, del amor a la humanidad, de las grandes personalidades contemporáneas, a las que analizamos y leemos. Pero lo fundamental es que nos hemos prometido ser totalmente sinceros y hablar con franqueza de nosotros mismos, sin reparos. Sólo con sinceridad y franqueza se puede alcanzar el objetivo. Bezmyguin hace especial hincapié en ello. Se lo he contado a Katia y coincide totalmente con él. Luego, bajo la dirección de Bezmyguin, nos hemos comprometido a actuar con honradez y rectitud toda la vida, a no cohibirnos por nada, digan lo que digan o piensen lo que piensen de nosotros, a no avergonzarnos de nuestro entusiasmo, de nuestras pasiones, de nuestros errores, a ir siempre de frente. Si quieres que te respeten, debes empezar por respetarte a ti mismo; sólo asÃ, sólo mostrándote consideración a ti mismo harás que los demás te respeten. Eso dice Bezmyguin, y Katia está completamente de acuerdo con él. En estos momentos estamos discutiendo nuestras convicciones en general y hemos decidido que cada cual se instruya por su cuenta y que luego todos juntos intercambiemos nuestras opiniones…
—¡Menudo galimatÃas! —exclamó agitado el prÃncipe—. ¿Y quién es ese tal Bezmyguin? No, esto no puede quedar asÃ…