Humillados y ofendidos
Humillados y ofendidos Estaba bebido, sin duda. La cara le habÃa cambiado, y tenÃa una expresión maliciosa. Buscaba la manera de herir, de pinchar, de morder, de denigrar. «Por una parte, es mejor que esté bebido —pensé—, asà se irá de la lengua». Pero no perdÃa la lucidez.