Humillados y ofendidos
Humillados y ofendidos —SÃ, inevitablemente morirá muy pronto. La paciente tiene una afección orgánica en el corazón, y la menor circunstancia desfavorable la hará recaer. Tal vez vuelva a salir adelante, pero más tarde sufrirá una nueva recaÃda, y acabará por morir.
—Pero ¿de verdad no hay forma de salvarla? ¡No, eso es imposible!
—Pues es lo que se espera que ocurra. Con todo, si se la preservara de circunstancias adversas, llevando una vida tranquila y relajada, una vida más grata, la paciente aún podrÃa eludir la muerte, y a veces se dan casos… imprevistos… anómalos y extraños… en una palabra, la paciente podrÃa llegar a salvarse si concurrieran numerosos factores favorables, pero curarse radicalmente… eso jamás.
—¡Dios mÃo! Entonces, ¿qué habrÃa que hacer?
—Seguir mis recomendaciones, llevar una vida tranquila y tomar los polvos con regularidad. He observado que se trata de una chiquilla caprichosa, inestable y dada a las burlas; no le hace ninguna gracia tener que tomarse su medicina a la hora debida, y hace un momento se ha negado en redondo a tomársela.