Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al tercer día nos enteramos de todo lo ocurrido. Después de estar conmigo, se había ido directamente a casa del príncipe; como no le encontró, le dejó una nota. En ella le decía que estaba al tanto de las palabras que le había transmitido al funcionario, que las consideraba una ofensa mortal y tenía al príncipe por un miserable, en vista de todo lo cual le desafiaba a un duelo, advirtiéndole de que sería objeto de pública deshonra si osaba eludir ese duelo.

Anna Andréievna me contó que había regresado a casa en un estado tal de excitación y turbación que había tenido que meterse en la cama. Estuvo muy cariñoso con ella, aunque respondió a todas sus preguntas con absoluto laconismo, y era evidente que estaba esperando algo con impaciencia febril. A la mañana siguiente llegó una carta por el correo; al leerla, se puso a dar gritos, llevándose las manos a la cabeza. Anna Andréievna estaba muerta de miedo. Pero en seguida su marido cogió el sombrero y el bastón y se marchó a la calle.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker