La mansa

La mansa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En fin, fue en ese momento cuando empezó todo. Naturalmente, enseguida procuré informarme de todas las circunstancias por medio de terceros y esperaba su llegada con particular impaciencia. Pues presentía que no tardaría en volver. Cuando se presentó, entablé una amable conversación, haciendo gala de una extremada cortesía. No carezco de educación ni de modales. ¡Hum! Entonces me di cuenta de que era buena y sumisa. Las personas buenas y sumisas no se resisten mucho y, aunque no son muy expansivas, no saben eludir la conversación: responden con parquedad, pero responden, y, cuanto más avanza la conversación, más cosas dicen; basta con no cansaros, si queréis conseguir algo. Ni que decir tiene que en esa ocasión no me explicó nada. Solo después me enteré de lo del anuncio de La Voz y de todo lo demás. En aquella época empleaba sus últimos recursos en anuncios; al principio, naturalmente, con pretensiones: «Institutriz, aceptaría trabajar en provincias; enviar condiciones por correo». Luego: «Se acepta cualquier clase de trabajo: clases, dama de compañía, ama de llaves, cuidado de enfermos, costura», etc., etc. Ya saben cómo es eso. Desde luego, todos esos detalles se fueron añadiendo al anuncio poco a poco; al final, cuando ya era presa de la desesperación, llegó a escribir: «Por la manutención, sin salario». ¡No, no encontraba colocación! Decidí entonces ponerla a prueba por última vez: cogí el número del día de La Voz y le enseñé un anuncio: «Muchacha joven, huérfana de padre y madre, trabajaría de institutriz de niños pequeños, preferentemente en casa de un viudo maduro. Puede ayudar a llevar la casa».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker