Los demonios

Los demonios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿A qué viene esto? ¿Está usted borracho? Esto es un abuso; voy a pillar un resfriado. Espere que me eche la manta por encima…

—Deme ahora mismo quince rublos. Si no, voy a estar dando golpes y gritos hasta que amanezca; le voy a destrozar el marco de la ventana.

—Pues yo voy a llamar pidiendo auxilio y le encerrarán en un calabozo.

—¿Se cree que soy mudo? Como si yo no pudiera pedir auxilio. ¿A quién le da más miedo pedir auxilio, a usted o a mí?

—Cómo puede alimentar unas convicciones tan viles… Ya sé a qué está aludiendo… Espere, espere, y, por el amor de Dios, ¡deje ya de dar golpes! A ver, dígame, ¿quién tiene dinero de noche? Y ¿para qué quiere el dinero si no está borracho?

—Ha vuelto mi mujer. Le he rebajado diez rublos, y no he disparado ni una sola vez; coja el revólver, cójalo ahora mismo.

Liamshin sacó maquinalmente la mano por el ventanillo y cogió el revólver; esperó un momento y, de repente, asomó la cabeza rápidamente y, medio inconsciente y sintiendo un escalofrío en la espalda, farfulló:

—Miente, su mujer no ha vuelto, nada de eso. Lo que pasa… lo que pasa es que quiere fugarse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker