Los demonios

Los demonios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Porque, estando en Suiza, Piotr Stepánovich me habló precisamente de usted, y me dijo que usted puede llevar una imprenta y que conoce el oficio. Quiso darme incluso una nota para usted, pero se me olvidó pedírsela.

Si no recuerdo mal, a Shátov le cambió la expresión. Se quedó parado unos segundos y de repente salió de la estancia. Liza se enfadó.

—¿Siempre se marcha así? —preguntó, dirigiéndose a mí.

Me encogí de hombros, pero de pronto Shátov regresó, fue derecho hasta la mesa y depositó el paquete de periódicos que había cogido antes:

—No puedo ser su colaborador, no tengo tiempo…

—Pero ¿por qué? ¿Por qué? ¿No se habrá enfadado? —le preguntaba Liza con voz dolida e implorante.

El tono de su voz debió de afectarle profundamente; se quedó mirándola fijamente por unos momentos, como si quisiera penetrar hasta el fondo de su alma.

—Es igual —murmuró con calma—, no quiero…

Y se marchó definitivamente.

Liza estaba abrumada, y de una forma desproporcionada; al menos esa sensación me dio a mí.

—¡Un hombre asombrosamente extraño! —comentó en voz alta Mavriki Nikoláievich.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker