Los demonios

Los demonios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se inclinó con dignidad ante Varvara Petrovna y no dijo ni palabra (lo cierto es que se había quedado sin ellas). Habría querido irse sin más, pero no pudo contenerse y se acercó a Daria Pávlovna. Ésta, al parecer, ya lo presentía, porque enseguida, muy asustada, tomó la palabra, como si tuviera prisa por adelantarse a él:

—Por favor, Stepán Trofímovich, por el amor de Dios, no diga usted nada —empezó a hablar a toda prisa, enardecida, con el semblante compungido y alargando la mano hacia él precipitadamente—; puede estar seguro de que le respeto como antes… y de que le aprecio y… tenga usted también un buen concepto de mí, Stepán Trofímovich, eso sería muy importante para mí, muy importante…

Stepán Trofímovich se inclinó profundamente, muy profundamente, ante ella.

—Tú decides, Daria Pávlovna; ¡sabes que en este asunto todo está en tus manos! Ha estado y está, ahora y en el futuro —concluyó con gravedad Varvara Petrovna.

—¡Vaya, ahora lo entiendo todo! —Piotr Stepánovich se dio un golpe en la frente—. Pero… ¿en qué situación quedo yo ahora? ¡Daria Pávlovna, perdóneme, por favor!… Y ahora, ¿qué es lo que has hecho conmigo, eh? —añadió, dirigiéndose a su padre.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker