Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Catalina le habÃa rogado que se pusiera en camino, con todos los gastos pagados, por motivos de los que hablaremos más adelante. De paso, el famoso doctor visitarÃa a Iliucha, de lo que ya estaba advertido el capitán. Éste ignoraba por completo que iba a recibir también la visita de Krasotkine. HacÃa mucho tiempo que el capitán anhelaba que Kolia los visitara, al advertir lo mucho que su ausencia atormentaba al enfermo.
Cuando Kolia entró en la habitación, todos los colegiales estaban alrededor del lecho contemplando a un minúsculo moloso nacido el dÃa anterior. El capitán tenÃa concertada la compra del cachorro desde hacÃa una semana. CreÃa que este regalo distraerÃa y consolarÃa a Iliucha, ya que el enfermito estaba amargamente obsesionado por la desaparición de Escarabajo, al que daba por muerto. Iliucha estaba enterado desde hacÃa tres dÃas de que le iban a regalar un moloso auténtico (este último detalle era muy importante), y aunque sus nobles sentimientos le llevaron a decir que el regalo le encantaba, su padre y sus amigos advirtieron que el cachorrito despertaba en él el recuerdo del pobre Escarabajo, al que tanto habÃa hecho sufrir. La bestezuela rebullÃa a su lado y él la acariciaba con su blanquÃsima mano. El perrito le gustaba —de esto no cabÃa duda—. ¡Pero no era Escarabajo!
Si hubiera tenido a los dos juntos, habrÃa sido completamente feliz.