Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Voy a verlo todos los días y esto desconcertada. Dime qué te parece a ti, qué significan esas cosa raras que ahora dice y repite. Al principio creí que se trataba d algo profundo y que estaba fuera de mis alcances, pero hoy ha sido distinto: me ha hablado de un «pequeñuelo». «¿Por qué es pobr esa criaturita? Por ella voy a ir a Siberia. Yo no he matado a nadie pero es preciso que vaya a Siberia.» ¿A qué criaturita se refiere. ¿Qué habrá querido decir? No he comprendido absolutament nada. Me he echado a llorar, y él ha llorado conmigo. Hemos llora do los dos, y él me ha besado y hecho sobre mí la señal de la cruz ¿Qué significa esto, Aliocha?
¿Quién es esa «criaturita»?
—Rakitine lo visita casi a diario —dijo Aliocha sonriendo. Pero esto no es cosa de Rakitine. Ayer no fui a ver a Mitia. Iré hoy.
—El que lo trastorna no es Rakitka, sino Iván Fiodorovitch Ha ido a visitarlo y...
Gruchegnka enmudeció repentinamente. Aliocha la miró, sorprendido.
—¿Cómo? ¿Iván va a verlo? Mitia me ha dicho que no lo ha visto ni una sola vez.