Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov »—Son mÃos —dijo el autor—. Los he escrito por puro entretenimiento, pues a mà me parece ridÃculo escribir versos... Pero éstos son buenos. Se quiere levantar una estatua a Pushkin por haber cantado los pies de las mujeres. Mis versos tienen un matiz moral. Usted, en cambio, no es más que un reaccionario, un ser refractario al progreso de la humanidad, ajeno a la evolución de las ideas, un burócrata que toma propinas.
»Entonces yo empecé a gritar, a suplicarles que se reportaran. Piotr Ilitch, bien lo sabe usted, no es un hombre asustadizo. Adoptó una actitud digna, lo miró irónicamente y le presentó excusas.
»—Ignoraba que fuera usted el autor —le dijo—. De lo contrario, me habrÃa expresado de otro modo: habrÃa alabado sus versos. Sé que los poetas son personas irascibles.