Los hermanos Karamazov

Los hermanos Karamazov

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Yo? —exclamó Iván impresionado—. ¿Cuándo he dicho eso? Yo estaba en Moscú. Contesta. ¿Cuándo he dicho eso?

—Te lo has repetido infinidad de veces, estando solo, durante estos dos meses horribles.

Aliocha parecía hablar a la fuerza, como obedeciendo a una orden imperiosa.

—Te has acusado —continuó—. Has reconocido que el asesino no ha sido nadie más que tú. Pero estás equivocado. No has sido tú, ¿oyes?, no has sido tú.

Dios me ha enviado a decírtelo.

Los dos guardaron silencio durante unos instantes. Estaban pálidos y se miraban a los ojos. De pronto, Iván se estremeció y cogió a Aliocha por los hombros.

—Tú estabas en mi casa —murmuró con los dientes apretados—, tú estabas en mi casa la noche en que «él» vino... ¿Lo viste?

—No sé de quién me hablas —dijo Aliocha, sin comprender—. ¿Te refieres a Mitia?

—No, no me refiero a ese monstruo. ¡Que se vaya al diablo! —vociferó Iván—.

Dime: ¿cómo has sabido que «él» viene a verme?

—¿Pero quién es «él»? —preguntó Aliocha, aterrado—. No sé de quién me hablas.

—Si que lo sabes. De lo contrario no sabrías que...


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker