Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —Ya veo que no se lo contó. La disputa estaba relacionada con el plan de evasión de que le he hablado. Tres dÃas antes Iván me habÃa explicado lo esencial del proyecto, y esto dio lugar a que no cesáramos de discutir durante aquellos tres dÃas. Le explicaré el motivo. Cuando me reveló que si condenaban a su hermano, éste huirÃa al extranjero con Agrafena Alejandrovna, yo me puse furiosa. ¿Por qué? No se lo puedo decir, porque ni yo misma lo sé. Sin duda, la causa de mi enojo fue el hecho de que esa joven acompañara a Dmitri en su huida —exclamó Katia con un temblor de cólera en los labios— Mi indignación contra esa muchacha hizo creer a Iván que tenÃa celos de ella y, por lo tanto, que seguÃa enamorada de Dmitri. Ésta fue la causa de nuestro primer disgusto. Yo no quise excusarme ni darle explicaciones; me mortificaba que Iván sospechase que yo podÃa seguir queriendo a ese... Sobre todo, después de haberle confesado hacÃa ya tiempo, con toda franqueza, que no querÃa a Dmitri, sino a él y sólo a él. Mi animosidad contra esa muchacha fue la causa de todo. Tres dÃas después, precisamente la noche en que usted vino aquÃ, Iván me entregó un sobre cerrado, advirtiéndome que debÃa abrirlo si le ocurrÃa algo. ¡Ya presentÃa su enfermedad!