Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —Por eso debes pensar que no le permitirán que te acompañe al presidio.
—Tengo que decirte algo más —continuó Mitia con voz enérgica—. Si me azotan por el camino o en el penal, no lo podré sufrir. Mataré y me fusilarán.
Además, estoy condenado a ¡veinte años! Los guardianes de aquà ya me tutean.
Toda la noche he estado pensando en esto, y me he dado cuenta de que no lo puedo soportar. Es superior a mis fuerzas. Yo que pretendia cantar un himno, no puedo sufrir que los guardianes me tuteen. Por amor a Gruchegnka. habrÃa podido soportarlo todo..., menos los azotes...; pero como no le permitirán venir conmigo...
Aliocha tuvo una de sus bondadosas sonrisas.