Los hermanos Karamazov

Los hermanos Karamazov

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Dijo esto último en un sollozo. Aplicó ávidamente sus labios a la mano de Mitia y sus lágrimas fluyeron. Aliocha guardó silencio, desconcertado: no esperaba esta escena.

—Nuestro amor se ha desvanecido, Mitia —continuó Katia—; pero amo con dolor nuestro pasado. No olvides esto.

Sonrió extrañamente, miró a Mitia con un fulgor de alegría en los ojos y continuó:

—Imaginémonos por un instante que es verdad lo que, aunque no lo sea, habría podido serlo. Ahora nuestro amor va hacia otros. Sin embargo, lo seguiré amando siempre y tú me seguirás amando a mí. ¿Lo sabías? Óyelo bien: ¡quiéreme siempre!

En su voz trémula había un algo de amenaza.

—Sí, Katia —balbució Mitia penosamente, y añadió, deteniéndose después de pronunciar cada palabra—. Te querré siempre... Hace cinco días..., aquella tarde en que caíste desvanecida en la audiencia... y se lo llevaron..., lo quería... Y así será siempre... Toda la vida lo querré.

Así era su diálogo. Cambiaban palabras absurdas, exaltadas, incluso mentían; pero eran sinceros y se creían el uno al otro sin reservas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker