Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —Es un deseo de Iliucha —explicó a Aliocha—. Una noche que estaba al lado de su cama, velándolo, me dijo de pronto: «Papá, cuando me entierren, echa migas de pan sobre mi sepultura. Asà acudirán los gorriones, yo los oiré y será un consuelo para mi saber que no estoy solo.»
—Lo comprendo —dijo Aliocha—. Habremos de llevar con frecuencia migas de pan a su sepultura.
—¡Todos los dÃas, todos los dÃas! —exclamó el capitán, animándose.