Los hermanos Karamazov

Los hermanos Karamazov

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Después volveremos.

—Tienes razón: no podemos hacer nada —convino Kolia. Y añadió bajando la voz para que sólo Aliocha lo oyese—: ¡Qué pena tengo, Karamazov! ¡No sé lo que daría por verlo de nuevo con vida!

—Yo también —dijo Aliocha.

—¿Crees que debemos volver esta tarde? Ese hombre se emborrachará.

—Seguramente. Vendremos sólo tú y yo y estaremos un rato con Nina y su madre. Si viniéramos todos, le recordaríamos estos tristes momentos.

—La patrona está preparando la mesa para la comida de funerales. Vendrá el pope. ¿Crees que debemos asistir, Karamazov?

—Si.

—No lo comprendo, Alexei. En horas tan amargas, reunirse para comer tortas.

¡Qué cosas tan extrañas tiene nuestra religión!

—Habrá salmón —dijo de pronto el muchacho que había descubierto Troya.

Kolia lo miró, indignado.

—Oye, Kartachov: te agradeceré que no molestes con tus tonterías, y menos a quien no te dirige la palabra a incluso desea olvidarse de que existes.

Kartachov enrojeció y no dijo nada. Pero poco después, cuando el grupo avanzaba por el camino, exclamó de pronto:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker