Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —Cuenta con ello: seré franco. Mi primer pensamiento fue el propio de un Karamazov. Un dÃa, hermano mÃo, me picó un ciempiés y tuve que guardar cama durante quince dÃas, con fiebre. Pues bien, en aquel momento sentà en mi corazón la picadura de un ciempiés; un mal bicho, ¿sabes? Miré a Katia de pies a cabeza.