Los hermanos Karamazov

Los hermanos Karamazov

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Váyase, váyase en seguida! —imploró Aliocha, con las manos enlazadas.

—Aliocha, querido, acompáñame. Por el camino te diré algo que te encantará.

Sólo por ti he hecho todo esto. Ven conmigo y no te arrepentirás.

Aliocha le volvió la espalda, retorciéndose las manos. Gruchegnka huyó, corriendo y riéndose con risa sonora.

Catalina Ivanovna sufrió un ataque de nervios. Gemía, se ahogaba entre espasmos. La rodearon solícitamente.

—Ya te lo advertí —dijo la tía de más edad—. Te has precipitado. No debiste exponerte a dar un paso así. No conoces a estas mujeres. Y dicen que ésta es la peor de todas. Siempre has de hacer lo que se te mete entre ceja y ceja.

—¡Es una tigresa! —vociferó Catalina Ivanovna—. ¿Por qué me ha sujetado, Alexei Fiodorovitch? ¡Le habría dado su merecido! ¡Sí, su merecido!

Sin duda, pretendía contenerse ante Alexei, pero no lo conseguía.

—¡Merece que un verdugo la azote públicamente!

Alexei se dirigió a la puerta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker