Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —Lo que usted debe hacer —dijo Aliocha, con una resolución que para él fue como arrojarse al vacÃo— es enviar en busca de Dmitri. Yo lo encontraré si usted quiere. Que venga para coger la mano de usted y la de mi hermano Iván, y unirlas.
Usted hace sufrir a mi hermano Iván porque lo quiere. Su amor por Dmitri es una dolorosa mentira en la que usted quiere creer a toda costa.
Aliocha se detuvo en seco.
—Usted está loco, ¡loco! —exclamó Catalina Ivanovna, pálida y con los labios crispados.
Iván Fiodorovitch se levantó con su sombrero en la mano.