Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Dejé a los orgullosos y vine al lado de los humildes para darles la felicidad. Lo que te he dicho se cumplirá, y entonces habremos construido nuestro imperio. Te lo repito: mañana, a una señal mía, verás a ese dócil rebaño traer los leños ardientes a la pira sobre la que te pondremos por haber venido a entorpecer nuestra obra. Pues nadie ha merecido más que Tú la hoguera. Mañana lo quemaré. Dixi. ”
Iván se detuvo. Se había ido exaltando en el curso de su narración. Cuando hubo terminado, en sus labios apareció una sonrisa.
Aliocha había escuchado en silencio, con viva emoción. Varias veces había estado a punto de interrumpir a su hermano.
—¡Todo eso es absurdo! —exclamó enrojeciendo—. Tu poema es un elogio de Jesús y no una censura como tú pretendes. ¿Quién creerá lo que dices de la libertad? ¿Es así como hay que considerarla? ¿Es ése el concepto que tiene de ella la Iglesia ortodoxa? No, lo tiene Roma,y no toda ella, sino los peores elementos del catolicismo, los inquisidores, los jesuitas... No hay personaje más fantástico que tu inquisidor. ¿Qué significa eso de cargar con los pecados de los otros?