Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —¡Vete al diablo!
—Dime: ¿has quitado el monedero del bolsillo a alguien?
—No; lo que hice una vez fue quitar veinte copecs a mi madre. Entonces yo tenÃa nueve años. Estaban sobre la mesa. Los cogà disimuladamente y cerré la mano con todas mis fuerzas.
—¿Y qué pasó?
—Nadie habÃa visto nada. Los tuve tres dÃas. Después, avergonzado, lo confesé todo y los devolvÃ.
—¿Y entonces...?
—Me dieron una paliza, naturalmente... Pero oye: ¿es que tú has robado?
—Sà —dijo Mitia guiñando un ojo con expresión maligna.
—¿Qué has robado?
—Veinte copecs a mi madre. Yo tenÃa entonces nueve años. Los devolvÃtres dÃas después.
Y se levantó.
—Dmitri Fiodorovitch, dése prisa —gritó Andrés desde la puerta de la tienda.
—¿Ya está todo preparado? Pues vámonos... Pero antes denle a Andrés un vaso de vodka. ¡En seguida! Y después coñac... Esta caja, la de las pistolas, hay que ponerla en el asiento... Adiós, Piotr Ilitch. No guardes mal recuerdo de mi.
—¿Volverás mañana?