Nietochka Nezvanova

Nietochka Nezvanova

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El revuelo habido a propósito de la llegada de S…, genio musical, surtió en mi padre un efecto fulminante. He de hacer observar que, durante los diez años últimos, no había llegado a Petersburgo ningún artista notable, ni siquiera muy inferior a S…, por lo cual mi padre no tenía idea alguna de los artistas europeos de primer orden. Me han referido que cuando se difundió la noticia de la llegada de S… vise a aquel presentarse de nuevo en los pasillos del teatro. Me han dicho también que estaba muy emocionado, informándose con inquietud acerca de S… y de su futuro concierto.

Desde hacía mucho tiempo no se le había vuelto a ver en los corredores, y por eso su aparición produjo mayor extrañeza. Alguien, por excitarle, le dijo, empleando un tono provocativo:

—Mi querido Egor Petrovitch, lo que va usted a escuchar mañana no es música de baile, sino una música que, después de haberla oído, no le dejará vivir.

Afirman que palideció al escuchar esta broma. Respondió, no obstante, sonriendo nerviosamente:

—Veremos. Las campanas suenan mucho detrás de las montañas. Creo que a S… no se le ha oído más que en París. Los franceses, pues, son los que han formado su reputación, y ya sabemos lo que son los franceses…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker