De Paris a Cadiz

De Paris a Cadiz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hay una cosa terrible en España, Madame, contra la cual debe precaverse de antemano, y es la diferencia que existe siempre entre la distancia declarada y la distancia real. Así, de Toledo a Madrid, o de Madrid a Toledo, se le declaran a usted doce leguas. Parte llevando en su mente una vaga idea de las leguas de Francia. Se dice en voz baja, multiplicando por cuatro, cuatro por doce cuarenta y ocho, y cuenta con cuarenta y ocho leguas, es decir, con seis horas de camino, suponiendo que vaya a una marcha habitual. Usted parte con esta confianza, busca en la ruta esas marcas militares que en Francia distraen nuestra impaciencia, así como unos trozos de chocolate distraen a un estómago hambriento: no hay mojones, ni postes, nada. Primera decepción.

Pero usted se repite para sus adentros: doce leguas. ¡Bah!, doce leguas, suponiendo que no andemos tan bien como lo esperábamos, en lugar de seis horas son ocho. Así anda usted seis horas, ocho horas, diez horas, doce horas, pregunta a cada momento si falta poco; a cada pregunta, se le da una respuesta consoladora. Por fin, quince o dieciséis horas después de su partida, ve usted algo como la silueta de una ciudad que se recorta sobre el sol poniente.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker