De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz A las cuatro estábamos de regreso en Cádiz luego de haber rodeado toda la bahÃa. Un barco a vapor habÃa llegado: al enterarme tuve la esperanza de que hubiese traÃdo a Alexandre, me apresuré entonces a volver al hotel. Pero en lugar del hijo pródigo, no encontré más que una segunda carta o, más bien, un segundo dibujo. Éste representaba un interior. Aquella misma manita que lo habÃa atraÃdo desde afuera lo empujaba a una habitación bastante coqueta para ser española. Vi con placer que una cama bastante buena era el principal ornamento de esa habitación. El dibujo lleva la misma fecha que el primero, es decir, del 18 de noviembre.