Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros D’Artagnan encontró al mosquetero pronto para salir; y es que no teniendo que comparecer en palacio hasta medio dÃa, habÃa proyectado con Porthos y Aramis un partido de pelota en un trinquete contiguo a las caballerizas del Luxembourg. Athos incitó a D’Artagnan a que le siguiera, y a pesar de que el mozo nunca habÃa jugado a aquel juego, aceptó el envite, pues no sabÃa cómo matar las tres horas que faltaban para mediodÃa.