Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros ¿Y con cuántos dedos bendice? Con tres, uno por el Padre, otro por el Hijo y el tercero por el EspÃritu Santo.
D’Artagnan, al ver que su amigo y los dos eclesiásticos se persignaban, creyó del caso imitarlos, e hizo lo mismo.
—El papa es sucesor de san Pedro y representa los tres poderes divinos; los demás, ordines inferiores de la jerarquÃa eclesiástica, bendicen en el nombre de los santos arcángeles y de los ángeles. Los clérigos más humildes, como diáconos y sacristanes, bendicen con el hisopo, que simula un número indefinido de dedos bendiciendo. Ahà tenéis el tema simplificado: Argumentum omni denudatum ornamento. Esto me bastarÃa a mà para componer dos tomos como este —prosiguió el jesuita, lleno de entusiasmo, dando una gran palmada sobre el san Crisóstomo que hacÃa gemir la mesa bajo su peso.
D’Artagnan se estremeció.
—Hago justicia a las bellezas de esta tesis —dijo Aramis—, pero confieso que para mà es abrumadora. Yo habÃa escogido este texto; a ver qué tal os parece, mi querido D’Artagnan: Non inutile est desiderium in oblatione, o dicho en romance: en las ofrendas al Señor no desdice un poco de pesar.