Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros —Sois un inocente, amigo Porthos; ¿a qué cargar con un fardo inútil?
—Pues yo no hallo inútil, frente al enemigo, un buen mosquete de reglamento, doce cartuchos y un frasco de pólvora.
—¿No habéis oÃdo lo que ha dicho D’Artagnan? —repuso Athos.
—¿Qué ha dicho D’Artagnan? —preguntó el gigante.
—Ha dicho que en el ataque de esta noche han muerto ocho o diez franceses y otros tantos rochelanos.
—¿Y qué?
—Que no han tenido tiempo de despojarlos, pues por el pronto les apremiaba más hacer otra cosa.
—¿Y qué? Repito.
—Que vamos a encontrar sus mosquetes, sus frascos de pólvora y sus cartuchos, y en vez de cuatro mosquetes y doce balas, tendremos quince mosquetes y un centenar de cartuchos.
—¡Oh, Athos! —profirió Aramis—, verdaderamente eres un gran hombre.