El Hermano Jacob
El Hermano Jacob Jacob se comÃa la empanada a grandes bocados y miraba a su alrededor las demás cosas buenas de la tienda, mientras sujetaba la horca con el brazo izquierdo y ponÃa esa mano sobre algunos bollos. Se encontraba en la extraña situación de aquel que recupera a un amigo largo tiempo ausente y lo encuentra más rico que nunca en precisamente aquello que le habÃa hecho ganar su aprecio.
—Zacob, el mano Zacob. Quiero a Zavi, mano Zavi —dijo en cuanto el señor Palfrey consiguió atraer su atención—. Zavi volvió de las Indias, se llevó las ineas de madre. ¿Dónde está Zavi? —añadió, mirando a su alrededor y después, volviéndose a los otros con aire de interrogación, desconcertado por la desaparición de David.
—Qué raro —señaló el señor Palfrey a su esposa y a sus hijas—. Parece decir que Freely es su hermano que ha vuelto de las Indias.
—¡Qué simpático pariente para nosotros! —dijo Letitia con aire sarcástico—. Lo encuentro muy parecido al señor Freely. Tiene el mismo tipo de nariz y los ojos del mismo color.
La pobre Penny estaba a punto de echarse a llorar.